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…UN NUEVO SINTOMA DE LA JUVENTUD EN BOGOTÁ…
10:24
A través del tiempo se ha reconocido al hombre como un ser que busca identificación personal y gradual a sus costumbres, ya sea individual o grupal; originando esa base teórica que nuestra sociedad ha cambiado de manera progresiva que multigeneralisa los nacientes estilos de vida de una juventud que busca destacarse y determinarse con un criterio específico en la capital colombiana -en especial-.
Atraídos por Ideologías, Historia, Modas, Costumbres, Raíces, Comidas, Legados, entre otros; se da paso a recientes grupos de jóvenes que buscan plasmar una semejanza y un “estilo de vida” que naturaliza una necesidad de identificarse como “Uno entre muchos”, así se define la nueva ola de Floggers, una tribu urbana que se entrelaza en la tardes de los fines de semana aglutinando jóvenes provenientes de todos los rincones de la ciudad que se dan cita en Ciudad Salitre, Maloka, Centro Comercial Gran Estación y otros sitios de interés transcultural que ellos racionalizan como propio.
Un flogger, determina su estilo de vida como “estar a la moda” “bailar electro” “tomar fotos, conocer y socializar”, es un hobbie, “estar en internet buscar más amigos, sin vicios dejando como base teórica que NO SOMOS UNA CULTURA URBANA, SOMOS UNA MODA, claro está” –testimonio de Eka, una flogger situada en la capital-.
Determinados como una tribu naciente en la sociedad argentina, el Flogger, es aquel que se populariza por medio de su baile -Tecno- que generaliza un “reto” para todo aquel que quiera hacer parte de su manada; la llamada moda, también busca su expansionismo por medio de la internet, pues como ellos catalogan una imagen visual, un nuevo flogger es el que tiene un fotoblog, el que busca farándula y ante todo se populariza y busca congeniar con sus similares.
Acorde a ello, la popularización de este síndrome en la sociedad Bogotana está creciendo generalizándose cada vez más, diversificando su colorida vestimenta, su ideología y por su puesto su fotogénica actitud.
Atraídos por Ideologías, Historia, Modas, Costumbres, Raíces, Comidas, Legados, entre otros; se da paso a recientes grupos de jóvenes que buscan plasmar una semejanza y un “estilo de vida” que naturaliza una necesidad de identificarse como “Uno entre muchos”, así se define la nueva ola de Floggers, una tribu urbana que se entrelaza en la tardes de los fines de semana aglutinando jóvenes provenientes de todos los rincones de la ciudad que se dan cita en Ciudad Salitre, Maloka, Centro Comercial Gran Estación y otros sitios de interés transcultural que ellos racionalizan como propio.
Un flogger, determina su estilo de vida como “estar a la moda” “bailar electro” “tomar fotos, conocer y socializar”, es un hobbie, “estar en internet buscar más amigos, sin vicios dejando como base teórica que NO SOMOS UNA CULTURA URBANA, SOMOS UNA MODA, claro está” –testimonio de Eka, una flogger situada en la capital-.
Determinados como una tribu naciente en la sociedad argentina, el Flogger, es aquel que se populariza por medio de su baile -Tecno- que generaliza un “reto” para todo aquel que quiera hacer parte de su manada; la llamada moda, también busca su expansionismo por medio de la internet, pues como ellos catalogan una imagen visual, un nuevo flogger es el que tiene un fotoblog, el que busca farándula y ante todo se populariza y busca congeniar con sus similares.
Acorde a ello, la popularización de este síndrome en la sociedad Bogotana está creciendo generalizándose cada vez más, diversificando su colorida vestimenta, su ideología y por su puesto su fotogénica actitud.
…AFRODESCENDIENTES….
22:52
Es claro que durante la historia colombiana la población “Afrodescendiente” ha menoscabado cada vez más en la idiosincrasia de nuestra nación, claramente la riqueza etno-cultural, que se nos proporciona –casi a diario- da entrañables muestras de que la sociedad debe y está en la capacidad de reiterar la igualdad de condiciones y generar grandes oportunidades a quienes la conforman.
Con su muy característica identidad, los Afrocolombianos juegan un papel –en la actualidad- demasiado importante que da inicios de equidad y proporcionabilidad a quienes conviven en comunidad; es así como se definen partes de los rasgos característicos de ésta sociedad.
Su identidad se caracteriza con un alegórico y muy particular modo de ver las situaciones que -por lo general- hacen un poco más llevadera existencia, haciendo traspaso generacional que no ha perdido su esencia, que se retroalimenta del pasado, presente y de un futuro cada vez más ligado a la interacción y la conjugación de nuevos elementos que ponen sabor y se ve envuelto en ricas y novedosas innovaciones culturales invaden contagiando de alegría y de una frescura propia cada rincón de la geografía nacional.
Dairo Rodríguez Pinzón
Con su muy característica identidad, los Afrocolombianos juegan un papel –en la actualidad- demasiado importante que da inicios de equidad y proporcionabilidad a quienes conviven en comunidad; es así como se definen partes de los rasgos característicos de ésta sociedad.La recreación de una nueva visión cultural que exigió a los Afrodescendientes a la adaptación de otras costumbres, de otras condiciones de vida que se generarían mediante conceptos y procesos de interpretación, hacen que se creen nuevas identidades propias, novedosos y porque no –curiosos- estilos de vida ; es así como se demuestran importantes manifestaciones de compatibilidad cultural de las comunidades negras en las cuales su particular visión y concepción mágico-religioso juega parte predominante de su estilo de vida, que ajustan a su presente, a sus relaciones sociales, en sus relaciones con la naturaleza, incluyendo el con el universo, con los espíritus y lo sobrenatural, que caracteriza profundos rasgos de éstos.
Su identidad se caracteriza con un alegórico y muy particular modo de ver las situaciones que -por lo general- hacen un poco más llevadera existencia, haciendo traspaso generacional que no ha perdido su esencia, que se retroalimenta del pasado, presente y de un futuro cada vez más ligado a la interacción y la conjugación de nuevos elementos que ponen sabor y se ve envuelto en ricas y novedosas innovaciones culturales invaden contagiando de alegría y de una frescura propia cada rincón de la geografía nacional. Es por ello que cada suspiro, cada sonido de tambor de chirimía, cada movimiento de caderas envuelve a su paso a todo aquel que se ve relacionado e hipnotizado por una comunidad que transporta y contagia aires de tranquilidad y un poco de “picante” a quienes les rodea.
Dairo Rodríguez Pinzón
